Habrá egoísmo y asuntos que desaprobarán». Le dijeron: «¡Oh, Mensajero de Al-lah!, ¿qué nos ordenas hacer?». Respondió: «Cumplan con sus obligaciones y pidan a Al-lah lo que les corresponde
¡Oh Al-lah, cáusale dolor a quien tiene autoridad sobre mi gente y les causa daño. Y Sé compasivo con quien tiene autoridad sobre mi gente y les trata con dulzura y compasión!
Recordé que teníamos algo de oro puro para repartir y temí que me desconcentrara el estar pensando en ello, así que me apresuré a repartirlo enseguida.
“¡Hijo mío! Ciertamente, he oído decir al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: ‘El peor de los gobernantes es el brusco y violento. Te prevengo, pues, de ser uno de ellos”.
Iba yo andando con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; y llevaba él un manto de tejido resistente. En ese momento lo alcanzó un campesino que le dio un violento tirón.
El Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, empleó a un hombre de la tribu de Al Azdi, conocido con el nombre de Ibn Al Lutbia, para reunir el zakat. Y cuando llegó, dijo: ‘Esto para ustedes y esto me lo han regalado para mí’. Entonces se levantó el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, subió al mimbar y dio alabanzas a Al-lah
El Mensajero de Allah,que la misericordia y la protección de Allah sean con él,se retrasaba cuando iba de camino,y así llevar adelante a al débil,montarlo en su montura y pedir por él.
¡Oh Emir de los creyentes, ciertamente Al-lah, Altísimo sea, dijo a Su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ‘Acepta el perdón, ordena lo que es lícito y no recrimines a los ignorantes.
Ciertamente, algunas personas eran juzgadas en los tiempos del Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, por la Revelación, pero ciertamente la Revelación se ha detenido. Ahora os trataremos en función de vuestras acciones visibles. Así que quien nos muestre el bien, confiaremos en él y lo protegeremos. Nada podemos hacer acerca de la intención que esa persona oculta en su corazón. Al-lah la juzgará por lo que oculte. Aquel que nos muestre el mal no confiaremos en él ni lo protegeremos.
Se quejó la gente de Kufa de su gobernador Saad Ibn Abu Waqqás, al califa Úmar Ibn Al Jattab, Al-lah esté complacido de él. Saad quedó destituido y fue nombrado Ammár como nuevo gobernador de Kufa.