La Biografía profética y la historia.

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Lista de Hadices 158

Lo que más temo por ustedes es la idolatría menor", preguntaron: "¿Y qué es la idolatría menor, oh Mensajero de Al-lah?" Respondió: "La ostentación
Lo que os he prohibido hacer, evitadlo, y lo que os he ordenado, cumplidlo cuanto podáis, puesto que lo que acabó con aquellos que os precedieron fueron sus abundantes cuestionamientos y el desacato a sus profetas.
¡Oh, Al-lah!, a quien se le ha concedido autoridad sobre cualquier asunto de mi nación y pone a mi gente en dificultades, ponle dificultades. Y a quien se le ha concedido autoridad sobre cualquier asunto de mi nación y trata a mi gente con benevolencia, sé benevolente con él
El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era la persona con el mejor carácter y comportamiento
En verdad, el carácter y el comportamiento del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era (según) el Corán
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- prefería calzarse comenzando por el pie derecho, peinarse y purificarse comenzando por el lado derecho y así hacía en todos sus asuntos.
Nunca vi al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- riéndose de forma exagerada hasta que se le viera la campanilla de su boca, sino simplemente sonreía.
Aprendí del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— diez "raka'at
El Mensajero de Al-lah -que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando se levantaba por la noche, solía cepillarse los dientes con el “siwak”.
¿Quieren que les cuente algo sobre "ad-Dayyal" (el Anticristo o falso mesías) que ningún profeta contó nunca a su pueblo? Es tuerto y traerá consigo algo que parecerá el paraíso y el infierno
"La ilaha ila Al-lah (no hay más dios que Al-lah). !Ay de los árabes por un mal que se aproxima. Hoy se ha abierto parte del muro de Gog y Magog igual a ésto". Y señaló una distancian con el dedo pulgar y con el índice, y dije: "Oh Mensajero de Al-lah, ¿Acaso vamos a ser destruídos mientras que hay siervos rectos entre nosotros?". Dijo: "Sí, si hay mucha perversidad".
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- era más pudoroso que una virgen en su aposento.
El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se encontraba de viaje, así que rezó la oración de la noche (al-ichaa) y recitó en una de las primera postraciones (rakaas) la sura de la “Higuera y el olivo” [Corán, 95]. Jamás he oído a alguien recitarla con voz tan bella como la de él, ni de forma tan correcta como él la recitó.
Cuando el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— rezaba, solía separar sus brazos (en la postración) hasta que se podía ver el blanco de sus axilas
Cuando estornudaba el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, solía cubrir la boca con la mano —o su túnica— y atenuaba —o reducía— su sonido
Si no fuese por temor a dificultar los asuntos de mi nación, les habría ordenado utilizar el siwak (cepillo de dientes natural) antes de cada rezo.
Por Al-lah que si Él guía a una sola persona a través de ti, será mejor para ti que poseer las mejores camellas
El Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- solía visitar la mezquita de Qubá montando o caminando, y rezaba en ella dos rakaas (unidad de la oración que comprende invocaciones y movimientos).
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y yo solíamos bañarnos de un mismo recipiente cuando estábamos en estado de "yanaba" (por relaciones maritales). Y me ordenaba cubrir la parte inferior del cuerpo, cuando menstruaba, y me acariciaba
Abderrahman Ibn Abu Bakr As-sidiq, Al-lah esté complacido con él, entró a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, mientras se encontraba en su lecho de muerte recostado sobre mi pecho. Abderrahman tenía un ‘siwak’ tierno (cepilla de rama natural) entre los dientes. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dirigió su mirada hacia ese ‘siwak’.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- postergó la oración de la noche. Entonces salió Umar y le dijo: “¡La oración, Oh, Mensajero de Al-lah! Las mujeres y los niños se han quedado dormidos”. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- salió con la cabeza aún goteando (del agua de la ablución mayor) y le dijo: “Si no fuera porque temo dificultar los asuntos de mi nación, habría ordenado realizar esta oración a esta hora”.
Murió el Mensajero de Al-lah, que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, y en su casa no había algo que se pudiera comer a no ser por una porción de cebada en un estante mío.Así que comí de ella hasta que duró mucho,entonces conté cuánto quedaba y se terminó.
Los hijos de Israíl eran dirigidos por los profetas. Cada vez que moría un profeta, era sustituido por otro, y no habrá profeta después de mí, y vendrán después de mí Jalifas (seguidores) y serán multitud.
Mi ejemplo y el suyo es como el de un hombre que prende un fuego en el que caen las langostas y las mariposas, mientras él trata de apartarlas. Y yo los agarro por la cintura para salvarlos del Fuego, sin embargo, ustedes se escapan de mis manos.
El profeta -la paz y las bendiciones sean con él- solía recitar en el rezo del Fayr del día viernes: Alif lam mim es una revelación -la sura de la prosternación-, y la sura del hombre -acaso no transcurrió un periodo de tiempo
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía irse a dormir noches seguidas con el estómago vacío y su familia no tenía nada que cenar. Y el pan que tenían solía ser de cebada.
¿Qué les pasa a aquellos que dijeron eso? Yo rezo y duermo, ayuno y dejo de ayunar y me caso con las mujeres. Aquél que se desvíe de mi ejemplo no es de los míos.
El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era la persona más generosa, y su generosidad alcanzaba su punto máximo durante el mes de ramadán, cuando se encontraba con Yibril
"Por cada quien que pida la paz sobre mí, Al-láh me devolverá mi alma para devolverle el saludo"
La facilidad de la religión del Islam
La mujer no debe cubrir en un viaje una distancia de dos días a no ser que lo haga con su esposo o con un familiar varón cercano ('mahram')
El Mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— recibió la revelación divina a la edad de cuarenta años
Jamás he visto persona mejor engalanada que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cubierto con una túnica roja.
La mano derecha del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era la primera en su purificación y con la que comía, mientras que empleaba la mano izquierda para limpiarse de sus necesidades y todas aquellas secreciones fisiológicas impuras.
Cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y sus compañeros llegaron a Meca, los asociadores dijeron: "Ciertamente viene a ustedes una gente que ha sido debilitada por el calor de Medina". Entonces el Profeta les ordenó que caminaran rápido en las tres vueltas y que caminaran normal entre los dos pilares de la ka'bah.
Cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, entraba a hacer sus necesidades fisiológicas, le llevábamos, otro sirviente y yo agua, en un odre pequeño, con el que se lavaba para purificarse y un palo con el que ponía algo para cubrirse de la vista.
Me vi en un sueño cepillándome los dientes con un siwak (un cepillo vegetal natural). Y vinieron a mí dos hombres, uno más grande que el otro. Yo le di el siwak al más pequeño de los dos, pero se me dijo: “Al más grande”, y yo se lo di al más grande.
Un hombre le dijo al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- el día de la Batalla de Uhud: Si muero, ¿a dónde iré? Le respondió: al Paraíso. Así que tiró los dátiles que tenía en su mano y luchó hasta que se murió (en dicha patalla).
La historia del muchacho con el Rey, el Mago y el Rabino.
Al-lah me plegó la Tierra, y pude ver su occidente y su oriente. El dominio de mi nación ha de alcanzar tan lejos como los puntos en los que se me plegó la Tierra. Me fueron concedidos dos tesoros: El rojo (el oro) y el blanco (la plata).
La obligatoriedad de confiar en Al-lah, Exaltado sea, y mostrar el cuidado Él con Sus profetas y Sus siervos cercanos.
Llegué donde el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, quien vestía un atuendo de cuero rojizo. Entonces Bilal salió de la tienda del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- llevando lo que sobró del agua con la que el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- realizó la ablución menor. Y entre la gente, algunos cogían de esa agua y otros solo alcanzaron a ser rociados.
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comía durante los días del mes hasta el punto que pensábamos que no ayunaba en él ningún día. Y, en otro mes, ayunaba tantos días que pensábamos que no rompía su ayuno. A veces creíamos que no le íbamos a ver realizar la oración nocturna voluntaria, sin embargo lo veíamos hacerla a diferentes horas de la noche y creíamos que no le íbamos a ver dormir parte de la noche hasta que lo veíamos dormido.
Que al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se le trajo leche diluida en agua. A su derecha se sentaba un beduino y a su izquierda Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él. El Mensajero de Al-lah bebió y le pasó el cuenco al beduino. Luego dijo: “a la derecha y luego a la derecha
Antes de ustedes habían hombres que los metían en agujeros hechos en el suelo, después traían una sierra, la ponían en su cabeza para cortarlo por la mitad y los peinaban con peines de hierro hasta que los dientes del peine llegaban al hueso desgarrando la carne y con todo eso no renegaban de su religión.
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, prohibió el ayuno de dos días o más sin interrupción. Y le dijeron: ‘¡Tú lo haces!’ Dijo: ‘¡Yo no soy como vosotros, porque Al-lah me da de comer y de beber!
El profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se apoyaba en un tronco para hacer dar sus sermones, cuando fue construido el pulpito escuchamos del tronco un sonido como de una camella preñada, hasta que el profeta -la paz y las bendiciones sean con él- bajó y puso su mano sobre él y se calmó.
Iba yo andando con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; y llevaba él un manto de tejido resistente. En ese momento lo alcanzó un campesino que le dio un violento tirón.
No me guardaría nada que pudiera darlos. Pero a aquel que se abstiene de pedir, Al-lah le satisface sus necesidades; quien busca autosuficiencia, Al-lah le hará autosuficiente; y quien guarda paciencia, Al-lah le hará paciente, a nadie se le ha otorgado un bien más preciado que la paciencia.
¿Qué acostumbraba a hacer el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- en su casa? Dijo: se dedicaba a servir a su familia y cuando llegaba la hora de la oración salía para realizarla.
Ciertamente el tiempo ha estado girando y ha vuelto a la forma y estado que tenía el día que Allah creó los Cielos y la Tierra: El año tiene doce meses, de ellos, cuatro son sagrados, tres consecutivos, Dhul Qaada, Dhul Hiyya y Muharram. Y después Rayab Mudara.
Presencié con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- la oración del día del Eid (la festividad), comenzó la oración antes del sermón, sin Adhan ni iqama, luego se levantó apoyandose en Bilal, ordenó el temor a Al-lah e instó a Su obediencia, aconsejó a las personas y les recordo (sobre Al-lah).
El ángel Gabriel fue al Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) mientras jugaba con sus compañeros de juego. Lo agarró, lo puso en el suelo, le abrió el pecho, le sacó el corazón y luego le extrajo un coágulo de sangre y dijo: "Esa era una parte del diablo en ti".
Yazīd ibn al-Aswad (que Al-láh esté complacido con él) una vez realizó la oración del Fayr con el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) y luego mencionó (después de la oración) que la gente se levantó apresuradamente y tomó la mano del Profeta y se frotó la cara con ella. Yo también tomé su mano y me froté la cara con ella. Estaba más fría que el hielo y olía mejor que el almizcle.
Oh Mensajero de Al-láh, mi sobrino está enfermo . Así que pasó su mano sobre mi cabeza e invocó bendiciones sobre mí. Luego hizo la ablución y yo bebí del agua de su ablución. Después de eso, me paré detrás de su espalda y miré el sello de la profecía entre sus dos omóplatos, y se parecía al huevo de una paloma.
Muchos hombres han sido perfectos (en cuanto a devoción y modales), y entre las mujeres solo cuatro lo han alcanzado: Asia, la esposa del Faraón, María hija de 'Imar. La virtud de Aisha sobre el resto de mujeres es como la virtud de Tharid (es una preparación culinaria en forma de sopa que posee miga de pan acompañada de diversos y variados ingredientes) sobre el resto de comidas.
¿Acaso no me relatarías sobre la enfermedad del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-?" Dijo: "Claro que sí. Empeoró la salude del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y entonces dijo: "¿Acaso la gente ha hecho la oración?. Dijimos: "No te están esperando.
Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ingresó en La Meca por la parte más alta de la ciudad y, al concluir la Peregrinación, salió de ella por la parte más baja.
“¡Oh, Mensajero de Al-lah! Sólo he podido realizar la oración del Asr (la tarde) cuando el sol ya estaba a punto de ponerse”. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le dijo: “¡Juro por Al-lah! Yo aún no la he realizado”. Dijo: “Salimos a Batjan (el nombre de un valle), y el Mensajero de Al-lah realizó la ablución menor y nosotros después de él. Luego realizó la oración del Asr (la tarde) después de la puesta de sol. Al terminar, realizó la oración del Maghrib”.
Seis personas salimos con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, en una expedición militar. Teníamos un camello que montábamos por turnos de uno en uno. Se agrietaron nuestros pies.
Hice la oración con el Profeta, que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, una noche, e hizo el qiyam (la posición de estar de pie) muy largo,hasta que dudé en hacer algo que no era apropiado.Se le preguntó: "¿Y qué es no que habías dudado en hacer?".Dijo: "En sentarme y dejarlo solo de pie".
Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró a la Meca el año de su conquista y portaba sobre su cabeza un yelmo (casco de protección árabe). Cuando lo quitó, vino un hombre y le dijo: “Ibn Jatal está colgando del manto de la Ka'aba”. El Mensajero de Al-lah dijo: “¡Matenlo!”
Estábamos de viaje con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y que siguieron su viaje de noche hasta que llegó la última parte de la noche. Pararon a descansar y reposaron muy bien tal y como le gustaría a cualquier viajero. De modo, que solo los despertó el calor del sol. El primero en despertar fue fulano y le siguió zutano y a éste otro y luego Umar Ibn Al-Jattab.
Sa'd fue herido en el día de la batalla de Al Jandaq (trinchera) , por una flecha de un hombre de Quraish, llamado Hiban Ibn Al 'Ariqah. Era Hiban Ibn Qais, de Bani Mi'isid Ibn 'Amir Ibn Luay el cual le hirió en una vena en medio del brazo. Y el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- levantó para él una tienda en la mezquita para que se le tratara la herida y tuviera facilidad para visitarlo.
No he sentido celos de ninguna de las esposas del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- excepto de Jadiya, a la que no alcancé en vida. Y añadió: “El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando degollaba una cabra, solía decir: “envien parte de ella a los amigos de Jadiya”