Fiqh de las súplicas y las invocaciones.

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Lista de Hadices 111

¡Oh, gente!, ciertamente, Al-lah es bueno y solo acepta lo bueno. Y Al-lah ha ordenado a los creyentes lo que ordenó a los mensajeros
La pureza es la mitad de la fe, “al-ḥamdu li-l-hah” llena la balanza y “subhana-l-lah" y "al-hamdu li-l-lah” llenan —o llena— lo que hay entre el cielo y la tierra
La mejor expresión de alabanza ("dhikr") es: "la ilaha il-la Al-lah", y la mejor invocación es: "al-hamdu lil-lah
Lo más cerca que el siervo está de su Señor es cuando está en "suyud" (postración), así que incrementen sus súplicas (durante dicha posición)
las expresiones más queridas por Al-lah son cuatro: Subhan Al-lah, Alhamduli-lah, La ilaha i-lal-lah y Al-lahu akbar; y no importa cuál pronuncias primero
Hay dos expresiones fáciles de decir, pesadas en la balanza y amadas por el Clemente
A quien llega a un lugar y luego dice: 'A’udhu bikalimaatil-lahit-taammati min sharri maa jalaq (me refugio en las palabras perfectas de Al-lah, del mal de Su creación)', nada le causará daño hasta que se vaya
Cuando digo: "Subhanal-lahi wal hamdulil-lahi wa la ilaha il-lal-lahu wal-lahu akbar" (glorificado sea Al-lah, alabado sea Al-lah, no hay más divinidad que Al-lah y Al-lah es el más grande), esto es más querido para mí que todo aquello sobre lo que sale el sol
Quien recita las dos últimas aleyas de la sura de la vaca en la noche le son suficientes
“La purificación es la mitad de la fe y la alabanza ‘al hamdulil-láh’ llena la balanza; y las expresiones de ‘subhanal-láh’ y ‘al hamdulil-láh’, llenan lo que está entre los cielos y la tierra
Cuando una persona menciona el nombre de Al-lah al entrar en su casa y al comer, el Demonio dice (a sus compañeros): "No tienen aquí esta noche ni refugio ni cena
¡Tú que transformas los corazones! Afirma mi corazón sobre tu fe.
¡No hagan plegarias que os reporten mal para ustedes mismos, o para sus hijos, o para su riqueza. Ya que, posiblemente, Al-lah responda a esas peticiones y pueda acarrearles alguna desgracia!
¿Cuál es la plegaria más escuchada? Contestó: La que se hace al final de la noche y después de las oraciones obligatorias.
Quien diga al salir de su casa: ‘Bismi Al-lah tawakkaltu alá Al-lah, wa la haula wa la qwata illa bi Al-lah’ (En el nombre de Al-lah, en Él confío. Y no hay poder ni capacidad excepto por Al-lah), se le dirá: Has sido guiado, protegido, Al-lah te ha bastado y Satán se ha apartado de tu camino.
Realmente yo sé una frase que, si se pronunciara, desaparecería al momento ese estado. Y es: ‘audu bi Al-lahi mina achaitani ar-rayim’ (me refugió en Al-lah del maldito Shaytán).
Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dijo: ‘Yo estoy donde mi siervo piensa en Mí, y estoy con él donde me recuerda.
Satán hace tres nudos en la parte trasera de la cabeza de uno de ustedes cuando duerme. Golpea con cada nudo diciendo: “la noche es aún larga, así que duerme”.
La diferencia entre el que menciona a su Señor y el que no lo hace es respectivamente como la diferencia entre una persona viva y otra muerta.
¡Oh, gente!, ciertamente, Al-lah es bueno y solo acepta lo bueno. Y Al-lah ha ordenado a los creyentes lo que ordenó a los mensajeros
¡Oh hombres, vuelvan en arrepentimiento hacia Al-lah y pídanle perdón, pues yo Le pido el perdón cien veces al día!
No hay musulmán sobre la tierra que le pida a Al-lah el Altísimo- sin que Él se lo conceda, o lo salve de un mal equivalente siempre que su súplica no conlleve un pecado o un corte de lazos consanguíneos.
Súplica ante la desgracia: No hay divinidad excepto Al-lah el Grandioso Afable, no hay divinidad excepto Al-lah Señor del Trono grandioso, no hay divinidad excepto Al-lah Señor de los cielos, Señor de la tierra y Señor del noble Trono (la ilaha illa Al-lah Al Adhim Al Halim, la ilaha illa Al-lah Rabb Al Arsh Al adhim, la ilaha illa Al-lah Rabb As samawat wal Ard wa Rab Al Arsh Al Karim)
El tacaño es aquél ante el cual soy mencionado y no pide bendiciones por mí.
A aquel que, cuando termine de comer, diga: “Al hamdulillah alladhí atamaní hadha, wa razaqaníhi min gairi haulin minní wa la quwatin” (Las alabanzas son para Al-lah que me ha dado esta comida. Y me ha dado su provisión sin que yo haya hecho mérito alguno) le serán perdonadas sus faltas anteriores.
Oh Al-lah,perdona todas mis faltas, pequeñas y grandes, anteriores y posteriores.
La súplica entre el Adhan y el Iqama (primero y segundo llamado de la oración) no es rechazada.
Oh Al-lah, enmienda mi religión que es el fundamento de mi existencia. Enmienda mi vida de acá en la que hallo mi subsistencia. Enmienda mi Otra Vida a la que seré emplazado. Haz que esta vida me suponga un aumento en todo lo bueno. Y haz que la muerte me sea el descanso de todo lo malo.
Oh Al-lah, perdona mis faltas, mi ignorancia, la dejadez en mis obligaciones y todo cuanto Tú conoces mejor que yo.
Oh Al-lah, te pido seguridad en mi religión y en mis asuntos mundanos, en mi familia y en mis bienes; Oh Al-lah, oculta mis faltas y mantenme alejado de las cosas que temo; Oh Al-lah, protégeme por delante y por atrás, a mi derecha y a mi izquierda y por encima de mí; busco refugio en Tu Grandeza de recibir el daño inesperado debajo de mí
“Al-lhaumma inni as’aluka al-jayr kulihi aaayilihi wa ‘ayilihi, ma aalamtu minhu w ama lam ‘alam, wa ‘aaudhu bika min acharri kulihi aaayilihi wa ‘ayilihi, ma aalamtu minhu w ama lam ‘alam” (Oh Al-lah, te suplico todo lo bueno, presente y futuro, lo que conozco y lo que ignoro; me refugio en Ti de todo mal, presente y futuro, lo que conozco y lo que ignoro).
¡Oh Al-lah, en Ti me refugio de la desaparición de tu bendición, de cualquier cambio en el bienestar que me concedes, de tu venganza repentina y de todo cuanto provoque tu condena!
Oh Al-lah, busco refugio en Ti de caer en el endeudamiento, del dominio del enemigo, y del escarnio de los enemigos.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- solía decir por la mañana: ‘¡Al-lahumma bika asbahna wa bika amsaina; wa bika nahiá wa bika namút, wa ilaika an-nushúr!’ (¡Oh Al-lah, por Ti hemos amanecido y por Ti hemos anochecido; por Ti vivimos y por Ti morimos; y a Ti seremos congregados!). Y al anochecer decía lo mismo excepto en la última parte dijo: ‘¡wa ilaikal masír!’ (Y a Ti será el retorno!).
Ciertamente, su Señor es Magnánimo y Generoso, y se avergüenza de dejar vacías las manos de Su siervo cuando las eleva hacia Él.
La súplica más frecuente del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— era: "Al-lahumma rabbana ātina fid-dunia hasanatan wa fi-l ājirati hasanatan wa qina 'adhba-n-nar" (¡Oh, Señor nuestro!, concédenos prosperidad en esta vida y en la otra, y protégenos del castigo del fuego)
La mejor súplica para pedir perdón ("sayyid al istighfar
Si las personas se sientan en una reunión en la cual no recuerdan a Al-lah ni invocan las bendiciones para Su Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, será causa de pesar para ellos en el Día de la Resurrección.
Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando se retiraba a su aposento cada noche, juntaba sus palmas, soplaba en ellas y recitaba las suras 112, 113 y114 del Corán (denominadas al mu’awidat). Después frotaba con las palmas de sus manos su cuerpo.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le complacía hacer súplicas de carácter general, y dejaba de lado las que no fuesen así.
Di: Oh Al-lah, guíame y concédeme el éxito.
No maldigan los vientos, si perciben en ellos algo que les desagrada entonces digan: “¡Oh Al-láh, Te rogamos el bien de estos vientos, el bien que hubiere en ellos y el bien con el que hayan sido enviados; nos refugiamos en Ti del mal de estos vientos, del mal que hubiere en ellos y el mal con el que hayan sido enviados!
Que ninguno de ustedes diga: “¡Al-lah, si lo deseas perdóname! ¡Al-lah, si lo deseas ten misericordia de mi”. Sino que supliquen con determinación, porque nadie puede forzar la voluntad de Al-lah
Sale perdiendo quien mi nombre es mencionado ante él y no pide bendiciones por mí.
Si se disponen a acostarse en su lecho o meterse en la cama, digan “Al-lahu Akbar” (Al-lah es el más grande) treinta y tres veces, “Subhana Al-lah” (Gloria a Al-lah) treinta y tres veces, y “Al-hamdu lil-lah” (Alabado sea Al-lah) otras treinta y tres veces.
{Qul hua Al-lahu ahad (Di: Él es Al-lah, el único)} y 'al mu'awidhatan' (suras 'al falaq' y 'an-nas') cuando oscurece y amanece tres veces y te bastará como protección para todo
Todo siervo que diga tres veces cada día, al amanecer y al anochecer: “En el nombre de Al-láh, por el que nadie en el Cielo ni en la Tierra puede infringir daño alguno. Él es el que todo lo oye y Él es el que todo lo sabe” (Bismi Al-láh al-ladi la yadurru ma’a ismihi chai’ fi al-ardi wa la fi asamá wa huwa as-sami’ al-‘alim); nada podrá infringirle daño alguno.
Di: 'La ilaha il-la-l-lahu wahdahu la sharika lahu, Al-lahu akbaru kabira, wa-l hamdulil-lahi kazira, subhana-l-lahi rabbi-l 'alamin, la haula wa la quwata il-la bil-lahi-l 'azizi-l hakim'
Dije: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah, enséñame una súplica!’ Dijo: ‘Di: ‘Allahumma inní aúdhu bika min charri sam’í; wa min charri basarí; wa min charri lisáni; wa min charri qalbí; wa min charri maniyyí’ (¡Oh Al-lah, me refugio en Ti del mal de mi oído y de mi vista; de mi lengua y de mi corazón; y del mal que pueda provenir de mi conducta sexual!).
Hay invocaciones después de cada rezo que no defraudarán a quien las diga —o las realice—: decir treinta y tres veces "subhana-l-lah", treinta y tres veces "alhamdulil-lah" y treinta y cuatro veces "Al-lahu akbar
Todos los corazones de los hijos de Adam están entre dos dedos del Clemente. Como si fueran un solo corazón, que Él dirige como le plazca.
Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando entraba en la mezquita decía: “Me refugio en Al-lah el Magnánimo (Audhu bi Al-lah Al-Adhim) y en Su generoso Rostro (wa bi Wayhihi Al-Karim) y su Inmemorial Dominio (wa Sultanihi al-Qadím), de Satán, el maldito (min Achaitan Ar-rayím)”.
El viento es una misericordia de Al-lah, viene como misericordia y viene como castigo, cuando lo vean no lo insulten, pídanle a Al-lah el bien que hay en él y refúgiense en Al-lah del mal que hay en él.
Satanás susurra a uno de ustedes diciéndole: ¿Quién creó tal? ¿Quién creó cuál? hasta decir ¿Quién creó a tu Señor? al llegar a esto debe buscar refugio en Al-láh y parar este pensamiento
Cuando uno de ustedes entre en la mezquita, que diga: "¡Oh, Al-lah!, ábreme las puertas de Tu misericordia". Y al salir, que diga: "¡Oh, Al-lah!, Te pido de Tu favor
Ese demonio se llama Jinzab. Cuando lo percibas, pide refugio en Al-lah de él y escupe ligeramente tres veces sobre tu izquierda
Oh, Abbas, Oh tío del Mensajero de Al-lah, supliquen a Al-lah la buena salud en esta vida de acá y en la de allá.
El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía decir al anochecer: ‘Amsaina wa amsa al mulku li-Al-lah, wal-hamdulillah, La ilaha illa Al-lah wahdahu la charíka lahu’ (¡Hemos anochecido y ha anochecido el Reino de Al-lah. Las alabanzas son para Al-lah. No hay más dios que Al-lah, único y sin asociado!).
¡Al-lah, me someto completamente a Ti, creo en Ti, me encomiendo a Ti, me vuelvo a Ti, por Ti he discutido! ¡Oh Al-lah, me refugio en Tu fuerza, no hay más divinidad excepto Tu, me refugio en Ti del desvío Tú eres el Viviente que no muere mientras que los genios y hombres si mueren!.
“¿Acaso alguno de vosotros, sería capaz de conseguir cada día mil buenas acciones?” Le preguntó uno de los que allí estaban reunidos con él: “¿Cómo puede alguien conseguir mil buenas acciones?” Dijo: “¡Implorando a Al-lah diciendo: ‘Subhana Al-lah’ (Alabado sea Al-lah) cien veces, y se le registrarán mil buenas acciones; o se le borrarían mil malas acciones!”.
Quien diga: Alabado sea Al-lah y Loor a Él (Subhana Al-lah wa bi-hamdiHi), se le plantará una palmera en el Paraíso.
Cuando el Profeta que la paz y las bendiciones de Al-lah sea con él, recogía la mesa después de comer solía decir, “Todas las alabanzas son para Al-lah, alabanzas buenas y abundantes, las cuales contienen bendición. Glorificado sea Él quien no necesita de nadie y todos necesitan de Él. ¡Señor nuestro!
Oh Al-lah, busco refugio en Ti de los malos modales, de las malas acciones, de las pasiones y las enfermedades.
Desde que te dejé he pronunciado cuatro frases que, si fueran pesadas y comparadas con todo lo que has dicho hoy, pesarían más: ‘Subhana Al-lah wa bi hamdihi’ (La Gloria y la Alabanza son a Al-lah), ‘Adada jalqihi wa rida’a nafsihi’ (El número de Sus criaturas, de acuerdo con Su complacencia), ‘waznata archihi’ (Según el peso de Su Trono), ‘wa midada kalimatihi’ (Y la magnitud de Sus Palabras).
¡Oh, Al-lah! En Ti me refugio de la incapacidad, la pereza, la vejez y la tortura de la tumba.
¿No te gustaría que te enseñara unas palabras que me enseñó el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y que aunque tuvieras una deuda tan grande como una montaña, Al-lah la saldaría en tu lugar? Di: ‘Allahumma akfiní bi yalálika an harámika, wa agniní bi fadlika an man siwák’ (¡Oh Al-lah confórmame con aquello que has establecido lícito en lugar de lo has establecido ilícito; y bástame con Tu favor para poder prescindir de todos, excepto de Ti!).
Cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-viajaba pedía refugio en Al-lah de la dificultad del viaje, de cualquier cosa que le causara pena, de la corrupción después de la virtud, de las suplicas del oprimido y de encontrar sus bienes y su familia en mala estado.
Siempre que el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) montaba en su camello mientras emprendía un viaje, decía el Takbīr (Al-láhu akbar) tres veces y luego decía: "Gloria a Aquel que nos permitió este (viaje) pues no somos lo suficientemente poderosos como para realizarlo por nosotros mismos, y a nuestro Señor, de hecho, a Él volveremos...".
Ciertamente Satán dijo: ¡Por tu Gloria mi Señor que no cejaré en inducir tus siervos al error mientras en ellos haya un brizna de vida! El Señor dijo: ¡Por mi Gloria y Majestuosidad que seguiré perdonando sus faltas si me imploran el perdón!
A quien diga: ‘Astagfiru Al-lah alladhí la ilaha illa Huwa al Hayyu al Qayyum wa atubu ilaihi’ (¡Pido el perdón a Al-lah, Aquel que no hay más dios que Él, El Viviente, El Autosubsistente. Y ante Él me arrepiento!), le serán perdonadas sus faltas, aunque hubiese huido del enfrentamiento.
Ciertamente estas señales que Al-lah, el Altísimo, envía no son por la muerte de nadie ni por su vida. Si no que Al-lah las envía para atemorizar a sus siervos, así que, si ven alguna de ellas, corran al recuerdo de Al-lah, a hacer suplicas y a pedir su perdón.
¡Oh Al-lah! Salva a Ayach Ibn Abu Rabiaa. ¡Oh Al-lah! Salva a Salama Ibn Hachim. ¡Oh Al-lah! Salva a Al-Walid Ibn Al-Walid. ¡Oh Al-lah! salva a los creyentes oprimidos. ¡Oh Al-lah! Aplasta con tu pisada a los miembros del clan Mudar. ¡Oh Al-lah! Haz que sufran años calamitosos como los que vivió Yusuf.
¡Mi Señor! Ayúdame y no ayudes a otros contra mí; concédeme la victoria y no se la concedas a otros contra mí; astucia a mí favory no contra mí; guíame y facilítame la guía; y concédeme la victoria sobre quien me quiere oprimir [Rabi a’inni wa la tu’in ’alaya, wa ansurni wa la tansur ’alaya, wa Umkur li wa la tamkur ’alaya wa ahdini wa yassir huday ‘ilaya wa ansurni ’ala man baghá ’alaya].
¡Oh Al-lah! te pido la guía, el temor a Ti, la honradez y la riqueza.
¡Al-lah, me someto completamente a Ti, creo en Ti, me encomiendo a Ti, me vuelvo a Ti, por Ti he discutido! ¡Oh Al-lah, me refugio en Tu fuerza, no hay más divinidad excepto Tu, me refugio en Ti del desvío Tú eres el Viviente que no muere mientras que los genios y hombres si mueren!.