عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ قَالَ: قَالَ رَسُولُ اللهِ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ:
«إنَّ اللَّهَ طَيِّبٌ لَا يَقْبَلُ إلَّا طَيِّبًا، وَإِنَّ اللَّهَ أَمَرَ المُؤْمِنِينَ بِمَا أَمَرَ بِهِ المُرْسَلِينَ، فَقَالَ تَعَالَى: {يَا أَيُّهَا الرُّسُلُ كُلُوا مِنْ الطَّيِّبَاتِ وَاعْمَلُوا صَالِحًا}، وَقَالَ تَعَالَى: {يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا كُلُوا مِنْ طَيِّبَاتِ مَا رَزَقْنَاكُمْ} ثُمَّ ذَكَرَ الرَّجُلَ، يُطِيلُ السَّفَرَ، أَشْعَثَ، أَغْبَرَ، يَمُدُّ يَدَيْهِ إلَى السَّمَاءِ: يَا رَبِّ! يَا رَبِّ! وَمَطْعَمُهُ حَرَامٌ، وَمَشْرَبُهُ حَرَامٌ، وَمَلْبَسُهُ حَرَامٌ، وَغُذِيَ بِالحَرَامِ، فَأَنَّى يُسْتَجَابُ لَذلك».
[صحيح] - [رواه مسلم] - [الأربعون النووية: 10]
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Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo:
«Al-lah es bueno y solo acepta lo bueno. Y Al-lah ha ordenado a los creyentes lo mismo que ordenó a los mensajeros; les dijo: {¡Oh, mensajeros!, coman de las cosas buenas y lícitas y obren con rectitud} [Corán 23:51]. Y dice el Altísimo: {¡Oh, creyentes!, coman de las cosas buenas y lícitas que les hemos concedido} [Corán 2:172]».
Luego mencionó el caso de un hombre que emprende un largo viaje, está despeinado y polvoriento, alza las manos al cielo y dice: «¡Oh, Señor!, ¡oh, Señor!; pero su alimento es ilícito, su bebida es ilícita, su ropa es ilícita y se nutre de lo ilícito. ¿Cómo podría ser respondida su súplica?».
[Hadiz auténtico (sahih)] - [Registrado por Muslim] - [الأربعون النووية - 10]
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah es Bueno, Puro, libre de defectos e imperfecciones, y dotado de todas las cualidades perfectas. Al-lah solo acepta las acciones, palabras o creencias que son buenas: lo que se realiza sinceramente por Su causa y en conformidad con la guía del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—. No se debe buscar acercarse a Al-lah excepto con ello. Y uno de los mejores medios para hacer buenas las obras del creyente es comer alimentos buenos y lícitos, pues esto purifica las acciones. Por esta razón, Al-lah ordena a los creyentes lo mismo que a los mensajeros: consumir lo lícito y obrar rectamente. Dice: {¡Oh, mensajeros!, coman de las cosas buenas y lícitas y obren rectamente. En verdad, Yo sé bien lo que hacen}; y: {¡Oh, creyentes!, coman de las cosas buenas que les hemos concedido}.
Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advierte contra consumir lo prohibido, pues corrompe las acciones y evita que sean aceptadas, sin importar las medidas de aceptación aparentes que se tomen; entre ellas:
Primero, prolongar los viajes en actos de obediencia como el «hayy», la lucha en la causa de Al-lah, mantener los lazos familiares, entre otros.
Segundo, tener el cabello desgreñado por no peinarlo y el color de la ropa alterado por el polvo, lo que indica un estado de necesidad.
Tercero, alzar las manos al cielo para suplicar.
Cuarto, implorar a Al-lah con Sus nombres y persistir en ello: ¡Oh, Señor!, ¡oh, Señor!
Y a pesar de estas razones que favorecen la aceptación de la súplica, no se le responde porque su comida, bebida y vestimenta son ilícitas, y ha sido alimentado con lo ilícito. ¿Cómo podría ser escuchado alguien en dicha situación?