El Sagrado Corán y sus ciencias.

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Lista de Hadices 55

Comprométanse con la recitación de este Corán, pues, por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, se escapa más fácilmente que el camello de su atadura
El mejor de ustedes es quien aprende el Corán y lo enseña
No hagan de sus casas unas tumbas. Ciertamente, el Demonio huye de una casa donde se recita la sura de la vaca ("suratul-baqarah")
Quien recita las dos últimas aleyas de la sura de la vaca en la noche le son suficientes
Quien recite una letra del Libro de Al-lah tendrá una buena acción en su haber, y cada buena acción se multiplica por diez veces
El Profeta —la paz y la misericordia de Al-lah sean con él— recordaba e invocaba a Al-lah en todo momento
Al-lah dijo: “He dividido la oración (as-salat) en dos mitades entre mi siervo y Yo, y Mi siervo obtendrá lo que pide
¡Oh, tío!, di 'la ilaha il-lal-lah' (no hay más divinidad que Al-lah), unas palabras con las que yo atestigüe en tu favor ante Al-lah
El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el de una cidra (fruta parecida al limón); huele y sabe bien. El ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el de un dátil; no desprende aroma, pero su sabor es dulce
“Quien memorice diez aleyas del comienzo de la sura de ‘La Cueva’, se verá a salvo del anticristo".
Quien recite el Corán con habilidad estará con los nobles y obedientes Ángeles, mientras que aquel que lo recite con dificultad y le cueste tendrá una recompensa doble”
¿No has visto las aleyas que han descendido esta noche? No se han visto iguales nunca, (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de la alborada,) y (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de los humanos.)
"¿Es esto con lo que les han ordenado?" o "¿Es esto con lo que os enviaron? ¿Que pusieran el Libro de Al-láh contra sí mismos? La gente antes que vosotros fue arruinada solo cuando diferían sobre este asunto. No tenéis nada que ver con lo que estaba sucediendo aquí. Hagan lo que yo os ordeno que lo hagan, observenlo y actuen en consecuencia, y lo que os prohibí que hicieras, alejaos de ello".
La Hora no llegará hasta que el sol salga por el oeste, y cuando salga y la gente lo vea, todos creerán
La muerte se presentará en forma de un cordero blanco y negro
Ni crean ni dejen de creer en lo que dice la Gente del Libro, sino digan: {Creemos en Al-láh y en lo que nos ha enviado
El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— no conocía la separación de las Suras hasta que fuese revelado {en el nombre de Al-láh, el Más Compasivo, el Más Misericordioso}
Se le dirá al devoto del Corán: Lee, asciende y recita como solías recitar en el mundo. Tu rango estará en el último verso que recites
que ellos solían recibir diez aleyas desde el mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— y no recibían otras nuevas aleyas hasta entender lo que incluyen las diez primeras de conocimiento y aplicarlas
O Abul Mondher, ¿Sabes cuál es la aleya más grandiosa del Corán? Fue cuando dije: {Al-láh no existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él, Viviente, se basta a Sí mismo...} [Al Baqarah: 255]. Entonces el profeta me golpeó levemente el pecho y me dijo: O Abul Mondher, Te felicito por este conocimiento que tienes
Que el profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—, al ir a la cama cada noche, solía juntar ambas manos, luego soplarlas y recitar en ellas las siguientes suras {Di, Él es Al-láh, la única divinidad}, {Di: me refugio en el Señor del rayar del alba} y {Di: me refugio en el Señor de los humanos}
Los judíos han incurrido en la ira de Al-lah y los cristianos están extraviados
Si ves a aquellos que siguen los versos ambiguos, son aquellos a quienes Al-láh ha nombrado; así que tengan cuidado con ellos
La medida en que te traicionaron, te desobedecieron y te mintieron se medirá en función de cuánto los castigues
Lo que dices y a lo que invitas es algo bueno. ¡Ojalá nos dijeras que hay una expiación
¡Oh, gente!, ciertamente, Al-lah ha eliminado de ustedes la arrogancia de la época preislámica y el jactarse de sus ancestros
{Y después serán cuestionados el Día de la Resurrección sobre las gracias (que Al-lah les concedió)}
El Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- me dijo: recita el Corán para mí, le dije: ¡Mensajero de Al-lah! ¿Recitaré para ti siendo que a ti se te ha revelado? dijo: me gusta escucharlo de otra persona.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- envió al frente de una expedición militar a un hombre que, al guiar a sus compañeros en la oración, solía terminar su recitación del Corán con la Sura de Al-Ijlas [Corán, 112].
El ejemplo del que memoriza el Corán es como el ejemplo del camello trabado.
Mientras que el ángel Gabriel, sobre él la paz, estaba con el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, oyó una voz que venía de arriba.
le preguntaron a una de las esposas del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— (Dijo que Abu 'Amr relató que, según contó Nafi', esta fue Hafsa) acerca de la recitación del Mensajero de Al-lah