Comprométanse con la recitación de este Corán, pues, por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, se escapa más fácilmente que el camello de su atadura
No hagan de sus casas unas tumbas. Ciertamente, el Demonio huye de una casa donde se recita la sura de la vaca ("suratul-baqarah")
Quien recite una letra del Libro de Al-lah tendrá una buena acción en su haber, y cada buena acción se multiplica por diez veces
El Profeta —la paz y la misericordia de Al-lah sean con él— recordaba e invocaba a Al-lah en todo momento
Al-lah dijo: “He dividido la oración (as-salat) en dos mitades entre mi siervo y Yo, y Mi siervo obtendrá lo que pide
¡Oh, tío!, di 'la ilaha il-lal-lah' (no hay más divinidad que Al-lah), unas palabras con las que yo atestigüe en tu favor ante Al-lah
El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el de una cidra (fruta parecida al limón); huele y sabe bien. El ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el de un dátil; no desprende aroma, pero su sabor es dulce
Quien recite el Corán con habilidad estará con los nobles y obedientes Ángeles, mientras que aquel que lo recite con dificultad y le cueste tendrá una recompensa doble”
¿No has visto las aleyas que han descendido esta noche? No se han visto iguales nunca, (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de la alborada,) y (Di [¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el Señor de los humanos.)
Desde Aisha- que Al-láh esté complacido con ella- dijo: "CUando el mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- recibía la revelación su frente sudaba, aunque hacía frío".
"¿Es esto con lo que les han ordenado?" o "¿Es esto con lo que os enviaron? ¿Que pusieran el Libro de Al-láh contra sí mismos? La gente antes que vosotros fue arruinada solo cuando diferían sobre este asunto. No tenéis nada que ver con lo que estaba sucediendo aquí. Hagan lo que yo os ordeno que lo hagan, observenlo y actuen en consecuencia, y lo que os prohibí que hicieras, alejaos de ello".
La Hora no llegará hasta que el sol salga por el oeste, y cuando salga y la gente lo vea, todos creerán
Ni crean ni dejen de creer en lo que dice la Gente del Libro, sino digan: {Creemos en Al-láh y en lo que nos ha enviado
El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— no conocía la separación de las Suras hasta que fuese revelado {en el nombre de Al-láh, el Más Compasivo, el Más Misericordioso}
Se le dirá al devoto del Corán: Lee, asciende y recita como solías recitar en el mundo. Tu rango estará en el último verso que recites
que ellos solían recibir diez aleyas desde el mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— y no recibían otras nuevas aleyas hasta entender lo que incluyen las diez primeras de conocimiento y aplicarlas
O Abul Mondher, ¿Sabes cuál es la aleya más grandiosa del Corán? Fue cuando dije: {Al-láh no existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él, Viviente, se basta a Sí mismo...} [Al Baqarah: 255]. Entonces el profeta me golpeó levemente el pecho y me dijo: O Abul Mondher, Te felicito por este conocimiento que tienes
Que el profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—, al ir a la cama cada noche, solía juntar ambas manos, luego soplarlas y recitar en ellas las siguientes suras {Di, Él es Al-láh, la única divinidad}, {Di: me refugio en el Señor del rayar del alba} y {Di: me refugio en el Señor de los humanos}
Si ves a aquellos que siguen los versos ambiguos, son aquellos a quienes Al-láh ha nombrado; así que tengan cuidado con ellos
La medida en que te traicionaron, te desobedecieron y te mintieron se medirá en función de cuánto los castigues
¡Oh, gente!, ciertamente, Al-lah ha eliminado de ustedes la arrogancia de la época preislámica y el jactarse de sus ancestros
El Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- me dijo: recita el Corán para mí, le dije: ¡Mensajero de Al-lah! ¿Recitaré para ti siendo que a ti se te ha revelado? dijo: me gusta escucharlo de otra persona.
No hay envidia (sana), excepto en dos casos: un hombre al que Al-lah hizo rico y lo guió para gastar el dinero en cumplir con los preceptos de Al-lah; y un hombre al que Al-lah dio la sabiduría y actuó según ella y la enseñó.
Ibn Mas'ud dejó la Kaaba a su izquierda y Mina a su derecha. Luego dijo: ‘Es este el lugar en el que la sura de la Vaca (Corán 2) fue descendida sobre el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- envió al frente de una expedición militar a un hombre que, al guiar a sus compañeros en la oración, solía terminar su recitación del Corán con la Sura de Al-Ijlas [Corán, 112].
Mientras que el ángel Gabriel, sobre él la paz, estaba con el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz, oyó una voz que venía de arriba.
Un hombre estaba recitando la sura de La Cueva (Al Kahf) y donde él había un caballo atado con dos cuerdas.
"En el Corán hay una sura que tiene treinta aleyas, las cuales intercedieron por un hombre que las recitaba hasta que fue perdonado"
El Día del Levantamiento, se traerá al Corán y su gente, aquellos que lo llevaban a la práctica en la vida mundanal (Dunia).
Que en el libro que le escribió el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, a Amru Ibn Hazm decía: “Que nadie excepto la persona purificada debe tocar el Corán”.
"De hecho, este Corán ha sido revelado de siete formas diferentes, así que recítalo de la forma que te resulte más fácil".
Le preguntaron a Ibnu Abas y a Muhammad ibnu Al-Hanafiya: ¿Acaso el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- ha dejado algún libro? dijeron: solo lo que está entre estas dos páginas.
A veces recibo la revelación escuchando una voz muy fuerte, y esto es muy duro para mí, y cuando se termina entiendo todo lo que ha dicho, otras veces me viene el ángel en forma de un hombre y me habla y entiendo todo lo que me dijo.
Al recibir la revelación, el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- solía sufrir y su cara cambiaba de color.
El profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- solía sufrir al recibir la revelación, y solía mover sus labios.
"Qué terrible es que alguien diga:' He olvidado tal y tal aleya del Corán ', porque de hecho, se le ha hecho olvidarlo. Por lo tanto, debes seguir memorizando el Corán porque es más probable que se escape de la memoria de los hombres más rápido que los camellos".
Si recitan: Alhamdulillah (al fatiha) reciten: Bismillah Ar Rahman Ar Rahim (en el nombre de Al-lah el Misericordioso el Compasivo) es la madre del Corán, la madre del Libro, los siete repetidos, y Bismillah Ar Rahman Ar Rahim es una de sus aleyas.
le preguntaron a una de las esposas del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— (Dijo que Abu 'Amr relató que, según contó Nafi', esta fue Hafsa) acerca de la recitación del Mensajero de Al-lah
Umar solía introducirme con él a los consejos de sabios ancianos de Badr. Pero como yo era joven aún, algunos de ellos se enojaban.
Ciertamente Al-lah, Poderoso y Sublime, hizo descender al arcángel Gabriel sobre el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, más veces de lo que solía hacerlo normalmente, desde antes de morir hasta que le llegó la hora.