Lista de Hadices 41

A quien aplace la deuda de una persona necesitada o le perdone parte de ella, Al-lah le reserva un lugar a la sombra de Su trono el Día de la Resurrección, día en que no habrá otra sombra excepto la de Al-lah
Ciertamente, verán a su Señor como ven esta luna, sin dificultad para verlo
Los primeros asuntos que serán juzgados entre la gente el Día del Juicio serán los de derramamiento de sangre
¿Acaso no quieren que les informe sobre la gente del paraíso? Es todo débil y oprimido, si le pidiera a Al-lah le concedería,¿Acaso no quieren que les informe sobre la gente del fuego? Es todo orgulloso arrogante.
Ningún siervo dará un paso el Día del Juicio hasta ser preguntado por: cómo consumió los años de su vida, en qué empleó su conocimiento, cómo consiguió sus bienes, en qué los gastó y en qué desgastó su cuerpo
¿Sabéis quién es el arruinado?
Una persona poseedora de oro o plata y que no pague por ello el correspondiente azaque (zakat), llegado el Día del Juicio, verá su oro y su plata fundidos en láminas de fuego y calentadas en el Fuego del Infierno que le serían aplicadas en sus costados, su frente y su espalda.
Mi Señor me ha prometido que, de mi comunidad, ingresarán en el Paraíso setenta mil sin rendición de cuentas ni castigo. Con cada mil de estos, entrarán otros setenta mil, y tres puñados de los puñados de mi Señor.
Se dispondrá un sendero entre los dos costados del Infiero, el cual está sembrado de espinas como las de los cardos. Las gentes lo atravesarán. Unos se salvarán, otros se tambalearán y se salvarán, otros sufrirán heridas leves y se salvarán y a otros se les encerrará en él para siempre.
Nuestro Señor descubre su pierna y se postra ante él todo buen creyente hombre o mujer, y permanece inmóvil todo aquel que se postró en la vida mundana (Dunia) con hipocresía y buscando buena reputación. Cuando éste intenta postrarse, su espalda se convierte en una sola vértebra.
‘¡Yo seré el señor de toda la gente en el Día del Juicio! ¿Y sabéis por qué?
Conozco a la última persona que saldrá del fuego, y el último que entrará al paraiso, será un hombre que saldrá gatenado del fuego y Alah -Enaltecido sea- le dirá: ve y entra al paraíso, irá a él y lo verá lleno, regresará y dirá: Señor lo he encontrado lleno.
Quien dice cuando escucha el llamado a la oración (el Adhan): Allahumma rabbu hadhihi ad dawah at tamma, wa salat al qaima, ati Mohammad al wasila wal fadila waba'zhu maqamam mahmudan al´ladhi wa'adtahu, (¡Alah! ¡Señor del llamado perfecto y la oración establecida! Concédele a Mouhammad el derecho a interceder y la superioridad, Dale el mejor lugar que le has prometido, se le permitirá mi intercesión para él en el día del juicio).
Al-láh no perjudica ni oprime a un creyente en una buena obra; se le dará a causa de ello en este mundo y será recompensado por ello en el Más Allá
Estaré alrededor del mi estanque (Al Kawzar) para ver quién de ustedes vendrá a mí. Pero algunas personas no podrán llegar a mí. Entonces, diré: 'Oh Señor, me pertenecen a mí y a mi comunidad
{Y después serán cuestionados el Día de la Resurrección sobre las gracias (que Al-lah les concedió)}
Al-lah enrollará los cielos el Día de la Resurrección, y luego los tomará con Su diestra y dirá: "Yo soy el Rey. ¿Dónde están los tiranos? ¿Dónde están los arrogantes?". Y luego enrollará las siete tierras y las tomará con Su izquierda, y dirá: “Yo soy el Rey. ¿Dónde están los tiranos? ¿Dónde están los arrogantes?".
El sol se acercará a las criaturas el Día del Juicio hasta quedar a una distancia de entre 1609 y 1760 metros de ellos.
Quien haya cometido un agravio en contra de su hermano, sea contra su honor o cualquier otro aspecto, que lo repare hoy mismo, antes que no sirva la indemnización con dinar ni dírham (el Día del Juicio Final).
El Día del Juicio será congregada la gente descalza, desnuda y sin circuncidar.
El Paraíso y el Fuego alegaron mutuamente. Dijo el Fuego: “Se me dejó como herencia los arrogantes y los opresores”. Dijo el Paraíso: “¿Qué culpa tengo yo que solo ingresan en mí los pobres, débiles y más necesitados?”
La persona que ocupe el lugar más bajo del Paraíso, Al-lah le dirá: “Desea”. Entonces él desea y desea; y Al-lah le preguntará: ¿Has deseado? Y este responde: Sí. Entonces Al-lah le dirá: Ciertamente tendrás cuanto has deseado y el doble.
Los que hacen el adhan (llamado a la oración) serán las personas con los cuellos más largos.
Por Aquél que tiene el alma de Muhammad de su mano, yo deseo que seáis la mitad de la gente del Jardín. Y eso es porque al Jardín no entra más que el alma creyente. Y vosotros comparados con los asociadores, sois como el pelo blanco en la piel del toro negro.