إِنَّ أُمَّ حَبِيبَةَ بِنْتَ جَحْشٍ الَّتِي كَانَتْ تَحْتَ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ عَوْفٍ شَكَتْ إِلَى رَسُولِ اللهِ صلى الله عليه وسلم الدَّمَ، فَقَالَ لَهَا: «امْكُثِي قَدْرَ مَا كَانَتْ تَحْبِسُكِ حَيْضَتُكِ، ثُمَّ اغْتَسِلِي». فَكَانَتْ تَغْتَسِلُ عِنْدَ كُلِّ صَلَاةٍ. المزيد
'Aisha, la madre de los creyentes —que Al-lah esté complacido con ella—, narró:
«Um Habiba bint Yahsh, que estaba casada con 'Abdur-Rahman bin 'Awf, se quejó al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— sobre el flujo de sangre. Él le respondió: "Permanece en tu menstruación el tiempo que solía durarte y, luego, toma el baño de purificación ritual ('ghusl')". Y se bañaba antes de cada rezo».