أَنَّ رَجُلًا تَوَضَّأَ فَتَرَكَ مَوْضِعَ ظُفُرٍ عَلَى قَدَمِهِ فَأَبْصَرَهُ النَّبِيُّ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ فَقَالَ: «ارْجِعْ فَأَحْسِنْ وُضُوءَكَ» فَرَجَعَ، ثُمَّ صَلَّى. المزيد
Yabir —que Al-lah esté complacido con él— narró que 'Umar ibn Al Jattab le dijo:
«Un hombre hizo la ablución y dejó sin lavar una zona del pie del tamaño de una uña. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— lo vio y le dijo: "Repítela y hazla como es debido". La repitió y luego rezó».