La rectitud y piedad («birr») es el buen carácter y comportamiento, y el pecado es todo aquello que se agita en tu interior y te desagradaría que la gente conociera
el ser que menos depende del politeísmo. A quien hace alguna acción en la que asocia conmigo a otro lo abandono con su politeísmo
'Si dos musulmanes se enfrentan con sus espadas, tanto el que mata como el asesinado estarán en el Fuego
Ciertamente, Al-lah no mira vuestras imágenes ni vuestras riquezas, sino que mira vuestros corazones y vuestros actos
No creerá ninguno de ustedes hasta que yo sea más amado para él que su padre, su hijo y toda la gente
Quien pida a Al-lah sinceramente el martirio por Él, Al-lah lo elevará al grado de los mártires, aunque muera en su lecho.
¿Acaso no quieren que les informe de algo que es para mí más peligroso para ustedes que el falso mesías (Anticristo)? Dijeron: por supuesto, Mensajero de Al-lah. Dijo: el asociar a Al-lah otros seres en secreto. De modo que el hombre se levanta, reza y embellece su rezo antes los ojos de los demás hombres.
No hay contagio ni augurios en las aves ni en las lechuzas ni en "safar". Y huye de los leprosos como huyes de un león
Dos ojos no los tocará el Infierno: el ojo que llora por el temor de Al-lah y el ojo que pasa la noche en vela vigilante por la causa de Al-lah.
La virtud es el buen carácter y comportamiento, y la maldad, lo que inquieta tu corazón y no quieres que la gente conozca
Quien sea temeroso que corra a su casa al comienzo de la noche y se ponga a salvo. ¿Acaso la mercancía de Al-lah no es cara y preciada? ¿Acaso la mercancía de Al-lah no es el Jardín?
Pues yo soy un Mensajero de Al-lah, enviado para anunciarte que Él te ama como tú has amado a tu hermano por Su causa.
Realmente en Medina han quedado hombres que, aunque hayan andado caminos y atravesado valles, estaban con ustedes, sólo que les ha retenido la enfermedad.
Ciertamente Al-lah, el Altísmo, me ha revelado que sean humildes, hasta que nadie sea injusto con nadie, ni uno sea orgulloso con otro.
Por Al-lah, que doy a unos y dejo a otros. Y aquél al que no he dado es más querido para mí que aquél al que he dado.