La caridad no hace que mengüe la riqueza; y al siervo que perdona, Al-lah no hace sino aumentarle su honor; y nadie se somete humildemente a Al-lah sin que Él eleve su rango
Cada día que amanece descienden dos ángeles sobre los siervos. Y dice uno: ¡Oh Al-lah, da al generoso una gran recompensa por lo que gasta! Y dice el otro: ¡Oh Al-lah, arruina al tacaño!
Repartíamos el Azaque de Al-Fitr en el tiempo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un saá (era una medida que se usaba en aquel entonces, aproximadamente 3 kilos) de trigo, ikit (leche solidificada que se usaba para cocinar), o de pasas.
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, ha impuesto el azaque del fin del Ramadán, (o dijo el azaque de Al-fitr) al varón y a la mujer, el libre y el esclavo.
Toda propiedad que sea inferior a cinco ouquiyas (200 dirhams) no le se será obligatorio dar limosna, ni tampoco si el ganado es inferior a cinco dromedarios, ni si la cosecha es inferior a cinco wasaks (unos 900 kilos).
No hay nadie que de algo en caridad que provenga de una buena actividad –ya que Al-lah no acepta sino lo bueno- aunque sea algo equivalente a un dátil, sin que Al-lah lo acepte con Su diestra, después La criará como ustedes crían un potro hasta que sea como una montaña.
Una persona poseedora de oro o plata y que no pague por ello el correspondiente azaque (zakat), llegado el Día del Juicio, verá su oro y su plata fundidos en láminas de fuego y calentadas en el Fuego del Infierno que le serían aplicadas en sus costados, su frente y su espalda.
Las acciones son de seis tipos y las personas son de cuatro. Dos acciones imperativas, una por otra, una buena acción por diez de recompensa, y una buena acción por setecientas de recompensa
El tesorero que sea musulmán y honesto, y cumpla con sus deberes y entregue lo que se le haya confiado a quien se le haya ordenado entregar, en su totalidad y con buena disposición, tendrá la misma recompensa que el donante.
Quien fue probado por Al-lah con hijas, y las cuida y mantiene como es debido, Al-lah hará que ellas sean una protección para él contra el fuego del Infierno.
Las mejores caridades son: una carpa que se use en la causa de Al-lah, un esclavo que se use en la causa de Al-lah y una montura que se use en la causa de Al-lah
No sean insistentes cuando pidan, por Al-lah cuando ustedes me piden algo de esa manera y se los doy con enojo no tendrán ninguna bendición en eso que les di.
La mano superior es mejor que la mano inferior. La superior es la que mantiene y la inferior es la que pide.
Pues, en verdad, su riqueza es la que hayan gastado antes de morir. La que no hayan gastado es la riqueza de sus herederos.
No hay envidia (sana), excepto en dos casos: un hombre al que Al-lah hizo rico y lo guió para gastar el dinero en cumplir con los preceptos de Al-lah; y un hombre al que Al-lah dio la sabiduría y actuó según ella y la enseñó.
¿Cuál sería el mejor de los azaques (sadaqa) en cuanto a su recompensa?’ Él dijo: ‘Es aquel azaque que das mientras estás sano, eres celoso y previsor con el dinero, temes la pobreza y ambicionas la riqueza. Y no la retrases hasta tal punto que se aproxime tu hora y digas ‘para fulano esto y para mengano aquello’. De hecho ya era para ellos.
Las bestias están exentas, los pozos también están exentos, como exentas están las canteras mineras, y de los tesoros se deberá pagar una quinta parte.
Tú, Yazíd, obtendrás tu intención de haber querido donarlos como azaque, y para ti, Maani, lo que te hayan dado.
¿Qué queda de ella? Es decir, del cordero. Dijo: "No queda si no el omóplato". Dijo:"Queda todo menos su omóplato".
Del dinar que gastas en la causa de Al-lah por liberar a un esclavo, del dinar que gastas en un pobre y del dinar que gastas para cubrir las necesidades de tu familia, el que tiene mayor recompensa es aquel que gastas en tu familia.
Gasta y no guardes de tal forma que prives a los demás de lo que tienes, pues si lo haces, Al-lah te negará a ti la provisión.
El ejemplo del tacaño y del generoso es como el ejemplo de dos hombres que tienen dos escudos de hierro desde su pecho hasta la clavícula.
Mientras que estábamos de viaje con el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- llegó un hombre en su montura.
Kij kij (término usado en el tiempo del profeta para llamar la atención) tíralos, ¿No sabes que nosotros no comemos de la caridad?
¡Qué grata sorpresa! Este es un dinero que volverá a ti con creces (dijo esto dos veces). Y puesto que he oído lo que has dicho, pienso que es mejor que se lo dones a tus parientes.
¿Acaso no les ha concedido Al-lah aquello con lo que pueden dar caridad? Cada 'tasbih' (glorificación) que dicen es una caridad, cada 'takbir' (exaltación de la grandeza de Al-lah) es una caridad, cada alabanza a Al-lah es una caridad, cada 'tahlilah' (decir 'la ilaha il-la Al-lah') es una caridad, ordenar el bien es una caridad, prohibir el mal es una caridad y en el acto íntimo conyugal de cualquiera de ustedes hay una caridad