dime algo sobre el islam que no tenga que preguntar a nadie más que a ti". Respondió: "Di: 'Creo en Al-lah'; luego actúa con rectitud
La pureza es la mitad de la fe, “al-ḥamdu li-l-hah” llena la balanza y “subhana-l-lah" y "al-hamdu li-l-lah” llenan —o llena— lo que hay entre el cielo y la tierra
“La purificación es la mitad de la fe y la alabanza ‘al hamdulil-láh’ llena la balanza; y las expresiones de ‘subhanal-láh’ y ‘al hamdulil-láh’, llenan lo que está entre los cielos y la tierra
dime algo sobre el islam que no tenga que preguntar a nadie más que a ti". Respondió: "Di: 'Creo en Al-lah'; luego actúa con rectitud
La tribulación por las desgracias a las que son sometidos el creyente y la creyente, con respecto a su salud, hijos y riqueza, los acompañara hasta que se encuentren con Al-lah, Enaltecido sea, libres de toda falta.
¡Es admirable el caso del creyente! En todo asunto hay un bien para él, y eso solo le sucede al creyente
Quien sea temeroso que corra a su casa al comienzo de la noche y se ponga a salvo. ¿Acaso la mercancía de Al-lah no es cara y preciada? ¿Acaso la mercancía de Al-lah no es el Jardín?
La Hora no llegará hasta que el hombre, al pasar por la tumba de alguien, diga: "¡Ojalá estuviese en su lugar!
La medida en que te traicionaron, te desobedecieron y te mintieron se medirá en función de cuánto los castigues
Ciertamente practican acciones que son a sus ojos más insignificantes que un cabello, pero que nosotros, en la época del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- las considerábamos pecados graves.
Cuando Al-lah quiere un bien para su siervo, le castiga por sus faltas en esta vida mundanal. Pero si quiere un mal para él, le guarda sus faltas para castigarlo por ellas en la Otra Vida el Día del Juicio.
Miren al que está debajo de ustedes y no a quién está por encima de ustedes. Es mejor que no desprecien la gracia de Al-lah .
El profeta –la paz y las bendiciones sean con él- dibujó unas líneas y dijo: este es el ser humano y este es su tiempo de vida, cada vez se acerca más a ella (a la línea de su muerte)
Le pregunté al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- por la mirada repentina. Él me contestó: aparta de ella tu vista.
No se envidien unos a otros, no pujen sobre una mercancía de forma engañosa, no se odien, no se den la espalda y que ninguno perjudique adrede la venta de su hermano. Sean hermanos, ¡oh, siervos de Al-lah!