Quien tenga estas cuatro características será un hipócrita puro, y quien tenga alguna de ellas tendrá una parte de hipocresía hasta que la abandone; y estas son: cuando habla, miente; cuando hace un pacto, traiciona; cuando promete, incumple; y cuando discute, se excede
Los pecados mayores son: la idolatría, la desobediencia a los padres, el asesinato y el juramento en falso premeditado
'Si dos musulmanes se enfrentan con sus espadas, tanto el que mata como el asesinado estarán en el Fuego
El ejemplo del buen compañero y el mal compañero es como el del vendedor de almizcle o el del herrero que sopla con el fuelle
Por cada alma que es asesinada injustamente le corresponde una parte de culpa al primer hijo de Adán (Caín). Porque él fue quien estableció la tradición del asesinato, es decir, quien mató por primera vez.
Se le preguntó al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “¿Cuáles son las causas más comunes que conducirán a la gente al paraíso?” Dijo: “El temor de Al-lah y el buen carácter”. Y se le preguntó sobre las causas más comunes que conducirán a la gente al fuego del infierno. Dijo: “La boca y las partes íntimas”.
¿Acaso no les gustaría saber qué es la calumnia (adh)? Es difundir y sembrar la discordia entre la gente.
Quien tenga estas cuatro características será un hipócrita puro, y quien tenga alguna de ellas tendrá una parte de hipocresía hasta que la abandone; y estas son: cuando habla, miente; cuando hace un pacto, traiciona; cuando promete, incumple; y cuando discute, se excede
Si mi siervo decide acabar con su vida antes del plazo que le tengo impuesto, lo privaré del Paraíso.
Cuando fui ascendido al cielo pasé junto a unas gentes que tenían uñas de cobre, y se arañaban las caras y los pechos. Pregunté: “¿Quiénes son estos, Gabriel?” Dijo: “¡Son esos que comen la carne de la gente -hablando a sus espaldas- y atentan contra su honor!”
Al-lah no hablará, ni recompensará, ni absolverá del doloroso castigo a tres clases de personas: Un adúltero canoso, un mendigo arrogante, y una persona que ha hecho de Al-lah su mercancía, no compra sino jurando por Él, y no vende sino jurando por Él.
Si Al-lah quiere castigar a algún pueblo, hace caer su castigo sobre todos los miembros de ese pueblo. Después, resucitarán según sus obras...