¿Acaso no sabes que el Islam elimina y deshace todo lo anterior. Y que la Hégira elimina lo anterior a ella. Y que la peregrinación deshace todo lo anterior?
Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo que el Islam no tiene nada que ver con tres tipos de mujeres: aquellas que, ante las desgracias, afeitan sus cabezas, rasgan sus vestiduras o gritan hasta la extenuación.
Quien asista al entierro de un difunto hasta rezar por él, se le compensará con un quilate. Y quien lo acompañe hasta ser enterrado se lleva dos quilates. Le preguntaron: “¿Y qué son dos quilates?” Dijo: “Como dos inmensas montañas”.
A éste lo elogiaron por el bien que hizo,así pues el paraíso es obligatorio para él. Y a éste le reprocharon por el mal que hizo,así pues el Fuego es obligatorio para él. ustedes son los testigos de Al-lah en la Tierra.
Esta nación será sometida a prueba en sus tumbas; y si no fuera que temo que no van a enterrar sus muertos, le pediría a Al-lah que les haga escuchar lo que yo puedo escuchar del tormento de la tumba.
El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, entró donde nos encontrábamos, cuando falleció su hija, y dijo: “Lávenla con agua y Sidr tres o cinco veces, o más si fuese necesario. Y en el último lavado pongan alcanfor o algo similar y avísenme cuando terminen”.
El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos ordenó realizar siete cosas y nos prohibió cometer otras siete.
Apresuraos en el funeral del difunto. Pues, si era un piadoso, lo estais acercando al bien, pero, si no es así, es un mal del que os debéis liberar.
“A Al-lah pertenece todo aquello que toma y todo aquello que da, y para todo ha decretado un plazo definido, así que persevera en la paciencia y ten esperanza”.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- realizaba la oración del difunto sobre Al-Nayachi. Yo estaba en la segunda o tercera fila.
¡Oh Al-lah! Perdona a nuestros vivos y muertos, nuestros pequeños y mayores, nuestros hombres y mujeres, nuestros presentes y ausentes, ¡Oh Al-lah! A quien de nosotros le des vida hazlo vivir en el islam, y a quien Le hagas morir que muera en la fe, ¡Oh Al-lah! No nos vedes de la recompensa y no nos extravíes.
Oh Al-lah,fulano hijo de fulano está bajo tu protección y tu seguridad.Guárdalo de la prueba de la tumba y del castigo del Fuego.Tú eres quien cumple su promesa y eres digno de alabanza.Oh Al-lah,perdónalo y tenle misericordia,ciertamente Tú eres Al Gafur(el que perdona mucho),Al Rahim(el que es muy misericordioso).
Ciertamente el ojo derrama lágrimas y el corazón se entristece,y no decimos sino lo que satisface a nuestro Señor y,en verdad,estamos tristes por separarnos de Ibrahim
Recé detrás del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz,la oración fúnebre por una mujer que había fallecido mientras daba a luz. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se posicionó de pie a la mitad de la mujer.
El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- fue cubierto con mortajas blancas traídas del Yemen, no tenía ni camisa ni turbante.
El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, expresó sus condolencias por Al-Nayachi el día de su muerte. Condujo a la gente al lugar de rezo, los distribuyó en filas y (rezó sobre él) pronunció el takbir (Al-lahu Akbar) cuatro veces.
Quien ame encontrarse con Al-lah, Al-lah ama encontrarse con él. Y quien deteste encontrarse con Al-lah, Al-lah detesta encontrarse con él
Cualquier musulmán,por el que cuatro personas den testimonio de sus buenas acciones elogiándolo,entrará en el paraíso.
Abdullah Ibn Abu Aufá dirigió el rezo de difuntos sobre hija suya y después de haber dado los cuatro ‘takbirat’ (pronunciar ‘Al-lahu Akbar’), pidió el perdón para ella y suplicó e imploró a Al-lah por ella. Y a continuación dijo: ‘Así solía hacerlo el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él’.
Aquel que muere y se le llora haciendo invocaciones de la Yahilia (época preislámica), se le pondrán dos ángeles a su cargo, que, zarandeándolo, le preguntarán: ‘¿Es así como eras?
De entre los compromisos que adquirimos con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- está el no desobedecerle en: No nos arañamos la cara; no lanzar lamentos e invocaciones entre los sollozos del dolor; no rasgarnos las vestiduras; ni nos tiramos del pelo.
Di: “la paz sea con los que habitan esta morada de entre los creyentes y musulmanes. Oh Al-ah, colma con tu misericordia los que hayan perecido y los que aún están por morir. Si Al-lah quiere, seguiremos sus pasos”.
Abdullah Ibn Rawauha -Al-lah este complacido con él- se desmayó y su hermana comenzó a llorar y a decir lamentos para expresar su desolación, las repitió varias veces, cuando se despertó dijo: Cada vez que decías algo de mí me preguntaban ¿Eres así como dicen?.
Al-lah maldijo a los judíos y a los cristianos por haber convertido las tumbas de sus profetas en lugares de adoración.