Lista de Hadices 19

Cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- asignaba el líder de un ejército o de un escuadrón le aconsejaba que tuviera temor de Al-lah y que hiciera el bien a todos los musulmanes que se encontraban con él.
¡Gente de los Ansar! ¿Acaso no los encontré extraviados y Al-lah los guio a través de mí? ¿No estaban separados y Al-lah los unió a través de mí? ¿No eran pobres y Al-lah los enriqueció a través de mí?
No hay batalla o escaramuza en la que participen, consigan la victoria y un botín sin que eso sean dos tercios de su recompensa, y no hay batalla o escaramuza en la que sean vencidos sin que obtengan la recompensa completa.
El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con hizo correr a los caballos Mudammarah (Aquellos que se los dio comida hasta que se engordaron y luego bajar las porciones para que se hacen flacos y veloces) desde Al-Hafia hasta Ziniat Al-Wada'.
Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía otorgar una parte exclusiva del botín de guerra a determinados combatientes participantes en esa expedición militar, de forma separa de la división que se solía hacer entre todos los soldados.
Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró a la Meca el año de su conquista y portaba sobre su cabeza un yelmo (casco de protección árabe). Cuando lo quitó, vino un hombre y le dijo: “Ibn Jatal está colgando del manto de la Ka'aba”. El Mensajero de Al-lah dijo: “¡Matenlo!”